¿Qué es una Madre Protectora? Experiencia y ayuda mutua
Una madre protectora prioriza la seguridad de sus hijas e hijos frente a la violencia de género o vicaria. Qué significa el término y qué es nuestro colectivo.

El término madre protectora se usa para nombrar a aquellas madres que, ante la violencia de género o la violencia vicaria, priorizan la seguridad y el bienestar de sus hijas e hijos por encima de cualquier otra presión: judicial, social o familiar. No describe una categoría legal ni un diagnóstico: describe una postura y una experiencia compartida por muchas mujeres que han tenido que sostener, casi siempre solas, la protección de su familia.
Por qué necesitábamos nombrarlo
Durante mucho tiempo, esta experiencia no tenía una palabra propia. Se hablaba de “madres conflictivas”, de “alienación” o, simplemente, no se hablaba de ella. Nombrarla como lo que es —una respuesta de protección ante el daño, no un problema en sí misma— es el primer paso para dejar de patologizar a quien protege y empezar a mirar con atención a quien daña.
Como decimos en nuestra propia carta de presentación:
No somos expertas porque lo hayamos estudiado. Somos expertas porque lo hemos vivido.
Quiénes somos
Madres Protectoras Madrid es un colectivo de madres autoconvocadas. Eso significa varias cosas concretas:
- No somos una asociación constituida ni tenemos personalidad jurídica propia.
- No somos un despacho de abogadas, un gabinete psicológico ni un servicio sanitario.
- No sustituimos a los servicios de emergencia ni a la atención institucional oficial.
- Nos sostenemos con tiempo voluntario, no con una estructura profesional remunerada.
Lo que sí somos: una red que convierte la experiencia vivida en acompañamiento, documentación y divulgación, para que otras madres no tengan que empezar completamente desde cero.
Proteger no debería convertir a una madre en sospechosa
Uno de los daños añadidos que describen muchas madres protectoras es la sospecha: la idea de que, al denunciar o al intentar proteger a sus criaturas, están manipulando, exagerando o “poniendo al otro progenitor en contra”. Esta sospecha —a veces institucional, a veces social— es en sí misma una forma de violencia añadida, y es una de las razones por las que este colectivo existe.
Cómo empezar si te sientes identificada
Si esta descripción te resuena y no sabes por dónde empezar, no necesitas comprenderlo todo hoy. Puedes leer nuestra guía La salida existe para dar los primeros pasos, o conocer más sobre quiénes somos y cómo trabajamos.
Si existe un riesgo inmediato para ti o tus hijas e hijos, prioriza siempre a los servicios oficiales: llama al 112. Para información y asesoramiento especializado, el 016 atiende de forma confidencial las 24 horas.
Este contenido es divulgativo y no sustituye el asesoramiento jurídico, psicológico o social profesional.
