Violencia vicaria: qué es y por qué las criaturas son víctimas
Es la violencia que un maltratador ejerce sobre sus criaturas para dañar a la madre: no son testigos, son víctimas directas de esa violencia.

La violencia vicaria es aquella que un maltratador ejerce sobre sus hijas e hijos con el objetivo de dañar a la madre. No es un daño colateral: es una estrategia deliberada que utiliza a la infancia como instrumento de castigo.
Un cambio de mirada necesario
Durante mucho tiempo, cuando un maltratador dañaba a sus criaturas para hacer sufrir a la madre, se hablaba de las niñas y los niños como “testigos” de violencia de género. Esa mirada es incompleta. Quien sufre el daño directo —físico, psicológico o, en los casos más extremos, la propia vida— es la criatura. Nombrar correctamente esta violencia es el primer paso para que las instituciones respondan con la urgencia que requiere.
Señales que conviene tener presentes
No existe un único patrón, pero algunas situaciones recurrentes son:
- Incumplimientos sistemáticos del régimen de visitas usados como forma de control.
- Comentarios o comportamientos que buscan desvincular a la criatura de la madre.
- Exposición deliberada a situaciones de riesgo durante los periodos de custodia.
- Uso de la infancia como moneda de cambio en procedimientos judiciales.
Dónde informarse y a quién acudir
La asociación Stop Violencia Vicaria, presidida por Andrea Cabezas, ha sido clave para visibilizar esta forma de violencia en España y ofrece recursos especializados. Desde nuestro colectivo, recomendamos también conservar toda la documentación relevante: puedes ver cómo hacerlo en nuestra guía La salida existe.
Si existe riesgo inmediato para una criatura, contacta sin demora con el 112. Para información y asesoramiento especializado, el 016 atiende de forma confidencial.
